Se realizaron las jornadas de trabajo: "Hacia el plan de acción de la CRES 2018"

Durante lunes y martes se desarrolló en la universidad Nacional de Córdoba la Reunión de Trabajo de la III Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2018). Autoridades de universidades de América Latina y el Caribe, junto con referentes académicos, representantes de asociaciones, sindicatos y organizaciones estudiantiles, trabajaron sobre el Plan de Acción 2018 – 2028. Rodolfo De Vincenzi, presidente del consejo; Juan Carlos Mena, vicepresidente; y Héctor Sauret, presidente de REALCUP, participaron de la reunión. Además, los rectores de las Universidades Privadas de Córdoba, María Belén Mendé; Alejandro Consigli; Luis Amuchastegui y Alfonso Gómez, participaron como miembros del foro de rectores de Córdoba.

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Esta reunión se inscribe en la fase post-conferencial de la III CRES y tiene como propósito traducir los valores y principios de declaración de la CRES 2018 en acciones concretas para resolver las principales problemáticas de la educación superior de América Latina y El Caribe. Al respecto, De Vincenzi informará sobre los avances conseguidos, en el plenario de rectores del CRUP del  7 de diciembre.

Encabezaron el acto inaugural: Pablo Domenichini, secretario de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación;  Hugo Juri, rector de la UNC y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN); y  Francisco Tamarit, coordinador de la III CRES. Allí, Hugo Juri les dio la bienvenida a las autoridades presentes y agradeció el esfuerzo de todos los que llegaron desde distintos puntos de la región.  Por su parte, Pablo Domenichini expresó la necesidad de avanzar en los desafíos asumidos desde la III CRES. “Para la SPU es muy importante la participación en la CRES, por el legado que ha dejado en anteriores ediciones y sobretodo en el documento hito en esa cumbre que se dio en 2008 en Cartagena de Indias. Allí, las universidades de América Latina y el Caribe le dijeron al mundo que la educación superior es un bien social y un derecho humano, es un derecho universal, y es una responsabilidad indelegable del estado”, afirmó Domenichini. Y agregó: “El desafío es mayúsculo. Pensar como en nuestra diversidad construimos nuestros sueños de una universidad que esté comprometida con su entorno social, que sea de inclusiva, que sea de calidad y que tenga la mirada puesta en el futuro”.